QUIÉNES SOMOS


Alfonso.

Aragonés de Teruel. Conoce a todo el mundo. También es una enciclopedia, si no sabes algo pregúntale a él. Y si no lo sabe sus respuestas son tan convincentes como si lo supiera. Empedernido emprendedor, es el webmaster de los caminosdesantiago, de mundofly y de otras cosas mucho mas serias si cabe.

Ha participado en todos los viajes del grupo, y ha sufrido en todas ellas. Su bebida favorita el agua, si acaso con burbujas. Cualquier aparato electrónico que se pueda llevar encima seguro que lo lleva, salvo que tenga uno mejor. 

En cuanto a la bici en 2001 apareció con una Giant NRS cuyo amortiguador explotó literalmente el segundo día a la altura de Monreal. Después de eso y de romper en sucesivos años  el cuadro en la Via verde de la Jara, el basculante trasero en no se donde, etc,  se hizo con una Mérida Transmissión montada de lujo, en plan sibarita. 

Ferviente defensor de llevar el equipaje en mochila o en carrito no duda en bajarse de la bici y empujar  si ve que algún peregrino puede adelatarle andando.  

Además de montar en bici es uno de los mas veteranos parapentistas de este país.


José Luís.

Madrileño, por sus tatuajes maoríes le conoceréis. 

Tranquilo y generoso, algunos piensan que no es humano que es un ciborg. Desde luego es de los que sólo echan pie a tierra en caso de extrema necesidad. 

Amante de las bajadas técnicas sus siempre ligeras bicicletas de 21" han ido evolucionando desde muy  rígidas todo rendimiento a muy dobles con 130 mm en ambas ruedas. Otro que defiende el llevar el equipaje en las espaldas, y aunque este año le hemos visto con una pequeña bolsa en el portaequipajes nunca lleva en la bici ni un gramo de más.

Hasta la transpirenaica de 2003 vino con su Kona Kula sub 10 montada a tope, y en aquellos días era el terror de las subidas. En el Cid se trajo una Kona Moko Moko doble, y a partir de ahí ya no va a ningún sitio sin su Orange Five, pasando a ser el terror de las trialeras. 

Además de montar en bici es un consumado arquero y bebedor de cerveza con limón. 


Alfonso. 

Maño, la sencillez es su virtud. 

Nada le preocupa cuando vamos de viaje en bici y, a diferencia de lo que nos pasa a la mayoría, él si es capaz de adaptarse al ritmo de cualquier otro miembro sin ningún problema, tanto si va muy despacio como por lo contrario, lo cual te garantiza compañía. 

Después de varios viajes ha llegado al convencimiento de que lo mejor es llevar una parte del equipaje en las espaldas y otra en el portaequipajes, pero siempre en plan minimalista, puede prescindir de casi cualquier cosa. 

Miembro del grupo desde el intento de la Transpirenaica de 2003, monta una Mérida Mission desde entonces, a la que le va cambiando esto y aquello, pero el material no le obsesiona demasiado, confía más en él mismo.

Además de la bici es un experto montañero y esquiador, miembro del club Peña Guara y corredor de marathon, además de un consumado bebedor de gaseosa como ha demostrado en este viaje.

Pepe.

Otro maño. Éste es imprevisible. Hasta el último momento no sabes si te acompañará de viaje o no. Estuvo a punto de acompañarnos en la Transpi pero la noche antes decidió que mejor se iba de vacaciones a la playa. 

El más veterano de todos,  disfruta de su envidiable situación de prejubilado, que hizo que antes de partir para Cádiz ya llevase en los primeros 6 meses del año acumulados más de 5.000 Km. Desgraciadamente una (misteriosa) caída unos días antes de partir, con fractura de un dedo del pie le impidió venirse. No vimos el parte médico ni el dedo, pero queremos creerle.

Hizo el camino de El Cid de 2004 y el Santiago de 2005. 

Además de montar en bici se le ha visto últimamente por algún concesionario de motos de Zaragoza ojeando las de gran cilindrada.
 

 


 

 

 

 

 

 


Ángel. 

Servidor, así que voy a hablar bien de mi. 

En este viaje me tocó hacer de guía. Preparé la ruta a Cádiz partiendo casi desde cero, aprendiendo a manejar el Oziexplorer, el GPS, a bajarme los mapas del SIG-PAC, a meterlos en el Garmin,a hacer los perfiles previos con el Carta Digital, y ahora a documentar todo esto. Vamos, que me lo he pasado bien.

Lo único que tenía claro es que había que ir por caminos públicos, vías pecuarias, vías verdes, y recurrir al asfalto sólo lo imprescindible, algo más fácil sobre el papel que sobre la realidad, pero gracias a ésto he podido disfrutar del viaje antes, durante y después.

Hasta mi última salida, el Cid de 2004,  siempre me acompañó mi modesta Decatlon 7.1 de acero que sólo me ha dado y me sigue dando únicamente satisfacciones, pero esta vez he ido sobre mi nueva Trek Fuel ex7.  
Nunca llevo en la espalda más equipaje que el imprescindible y me gustan más las alforjas que he podido llevar sin problemas también en la doble. 
Además de viajar con la bici, compito en carreras de orientación tanto en BTT como a pie, lo que en parte me ha facilitado las cosas en la elección de los itinerarios.